
¿Qué son los conectores? Los conectores textuales son palabras o frases que se utilizan para enlazar oraciones y párrafos, porque facilitan la coherencia y cohesión en un texto. Son conocidos como conectores lógicos o discursivos, que permiten unir diferentes partes de un texto, estableciendo relaciones entre las ideas. Su función principal es guiar al lector y ayudar a organizar la información de manera lógica y clara.
Se clasifican según la relación que establecen entre las ideas dentro de un párrafo. Hay de adición: además, también, por otra parte; de oposición: sin embargo, por el contrario, aunque; de causa y efecto: por lo tanto, así que, debido a; de secuencia: primero, después, finalmente; de aclaración: es decir, o sea, en otras palabras…
También se usan conectores antiguos, que no aclaran o no ayudan a mejorar la comprensión. Por ejemplo: evidentemente, cordialmente, generalmente, básicamente, necesariamente, respectivamente, comedidamente… ¡La propuesta es omitirlos!
Los conectores textuales son necesarios, pero se recomienda no abusar de ellos. Y omitir, en especial, los arcaicos: por un lado, por otro lado; por una parte, por otra parte; adicionalmente; por lo anterior; es importante destacar; de igual manera; en efecto; precisamente; no obstante…
Tenga en cuenta las reglas de oro para escribir conectores correctos. En la mayoría de los textos, los conectores sobran. Y utilizar el conector solo en caso necesario. Una recomendación sabia: no cambiar los conectores sino eliminarlos. Si considera que el texto necesita conectores, utilícelos, pero con prudencia. No reemplazar los conectores con gerundios o terminaciones en ‘mente’.
¡Y no sea arcaico, por favor!
