En Ambato, el ECU 911 coordinó 105,5 emergencias por agresión física por cada 100 mil habitantes entre enero y septiembre de 2026. En Guayaquil, la tasa fue más baja:16,4.
Pero si se compara con los homicidios, el orden cambia. En ese mismo periodo, Guayaquil registró 53,8 homicidios por cada 100 mil habitantes y Ambato, 8,1, según el Ministerio del Interior. Son registros distintos: el primero recoge alertas que reporta la ciudadanía; el segundo, muertes violentas. No permiten establecer una relación entre ambos fenómenos, pero muestran que no se distribuyen igual en el territorio.
A escala nacional, las emergencias por agresiones que coordinó el ECU 911 subieron 10,9% frente al mismo periodo de 2025. Los homicidios, en cambio, bajaron 8,1%. EL COMERCIO analizó las emergencias por agresiones que coordinó el ECU 911, las denuncias por lesiones de la Fiscalía y las causas judiciales por lesiones, frente a los homicidios que registra el Ministerio del Interior.
📈 Las alertas por agresiones repuntan en 2026
Las alertas por agresiones en Ecuador volvieron a subir en 2026, después de tres años de caída. Son reportes de la ciudadanía que el ECU 911 atiende.
Entre enero y septiembre de 2022, el ECU 911 coordinó 52 760 emergencias por agresiones físicas, verbales y a personas. La cifra bajó cada año hasta llegar a 29 713 en el mismo periodo de 2025: 43,7% menos. En 2026 repuntó a 32 947, un aumento de 10,9%. Aun así, sigue 37,6% por debajo de 2022.
El repunte se explica sobre todo por las agresiones a personas, un subtipo que el ECU 911 registra aparte de la agresión física y de la verbal. Pasaron de 12 394 a 16 333 entre 2025 y 2026. Es el nivel más alto de la serie. Las agresiones físicas también subieron, de 5 583 a 6 030 (8%). Las verbales, en cambio, siguieron bajando: 10 584 en 2026, 65% menos que en 2022.
Las alertas por libadores crecieron más: 26,8%, de 180 030 a 228 313. Más de la mitad de ese aumento ocurrió en Quito. Los escándalos en el espacio público bajaron 9,1%.
En promedio, cada día de 2026 el ECU 911 coordinó 836 emergencias por libadores, 225 por escándalos y 121 por agresiones en Ecuador.
El ECU 911 aclaró a EL COMERCIO que, como registra lo que reporta la ciudadanía, no puede determinar las causas de las variaciones. También confirmó que su protocolo de categorización no ha cambiado.
Los homicidios siguieron otra tendencia. Entre enero y septiembre de 2026 hubo 6 285, frente a 6 838 en el mismo periodo de 2025, según la base del Ministerio del Interior.
🗺️ El mapa de las agresiones apunta a la Sierra
Las tasas más altas de agresión física están en cantones con ciudades medianas de la Sierra. Ambato lidera con 105,5 emergencias por cada 100.000 habitantes. Le siguen Riobamba (98), Ibarra (78,9), Latacunga (75,7) y Loja (65,4). La tasa nacional es de 33,1. Quito, con 26,9, queda en el puesto 21 entre los 32 cantones de más de 100 mil habitantes. Guayaquil, con 16,4, en el 26.
El uso de los subtipos de agresiones en Ecuador varía entre cantones. En Cayambe, por ejemplo, se registraron 408 agresiones a personas y una sola “agresión física”. Si se suman los tres subtipos, encabezan la lista nacional: Cayambe, Quevedo y Quito (ver visualización de datos).
Ibarra, primera en alertas por libadores
En alertas por libadores, Ibarra está en el primer lugar, con 4 175 por cada 100 mil habitantes. Ocho de los 10 cantones con tasas más altas están en la Sierra. Las excepciones son Babahoyo, en Los Ríos (3 959), y Lago Agrio, en Sucumbíos. Estas cifras suman los dos subtipos que usa el ECU 911, “Libadores” y “Libadores – GAD”. La institución confirmó que son la misma alerta.
En escándalos en el espacio público, Ambato duplica a Quito: 1 536 frente a 751 por cada 100 mil habitantes. Todas las tasas de este reportaje se calcularon por cantón, con la población proyectada por el INEC. Incluyen las zonas urbanas y rurales de cada cantón.
Un mapa distinto al de los homicidios
Esas mismas ciudades tienen tasas de homicidio por debajo de la nacional. Entre enero y septiembre de 2026, Ibarra registró 7,3 homicidios por cada 100 mil habitantes y Riobamba, 3,7, según el Ministerio del Interior. La tasa nacional fue de 34,5. En Machala llegó a 124,1.
🏘️ Riobamba y Ambato, donde las agresiones llegan a la Fiscalía
En el barrio La Giralda, en Riobamba, los moradores denuncian escándalos en las calles Junín y Brasil. Según la denuncia ciudadana, los problemas ocurren durante la noche y la madrugada. Los vecinos aseguran haber visto consumo de bebidas alcohólicas y de sustancias sujetas a fiscalización.
Por eso piden controles preventivos en el sector. Solicitan que las autoridades verifiquen posibles infracciones por consumo de alcohol y de sustancias sujetas a fiscalización, y por alteración del orden público, según la prensa local.
En Ambato, sectores como Miñarica, Huachi Chico y La Cantera, y los parques 12 de Noviembre, La Vicentina y Dos Culturas, registran problemas de consumo de licor, riñas y peleas. Según esos reportes, las llamadas de auxilio notificadas al ECU 911 tienen relación con la presencia de libadores en espacios públicos y con el consumo de licor, que deriva en varios delitos.
Las denuncias por lesiones en la Fiscalía
En la Fiscalía, Riobamba vuelve a destacar. Entre enero y septiembre de 2026 registró 16,5 denuncias por lesiones por cada 100 mil habitantes, según la consulta de EL COMERCIO al tablero de Noticias del Delito. Es más del doble de la tasa nacional (7,4) y la más alta entre las seis ciudades que se pueden comparar en los tres años.
Ibarra (10,7) y Ambato (10,6) también superan la tasa nacional. En Ambato, las denuncias subieron de 28 a 41 entre enero y septiembre de 2024 y el mismo periodo de 2026. En Guayaquil también subieron: de 105 a 187, un aumento de 78%.
A escala nacional hubo 1 341 denuncias por lesiones en ese periodo. El 32% de los hechos ocurrió en la tarde y el 20%, en domingo. Solo el 11% se denunció en flagrancia.
EL COMERCIO consultó a los municipios de Riobamba y Ambato. Hasta el cierre de esta edición no respondieron.
📊 En Quito, las alertas por libadores casi se duplicaron
En Quito, las alertas al ECU 911 por libadores pasaron de 27 552 a 53 319 entre enero y septiembre de 2025 y el mismo periodo de 2026. Es un aumento de 93,5%.
En 2025, ningún mes superó las 3 568 alertas. Desde enero de 2026, todos los meses pasan de cinco mil. Ese aumento no ocurrió en el resto de Pichincha: en los demás cantones de la provincia, las alertas subieron 3%. En Quito, los escándalos en el espacio público se mantuvieron estables.
La Secretaría de Seguridad del Municipio de Quito reconoce que el consumo de alcohol y los escándalos en el espacio público son “una problemática real”. Pero sostiene que el aumento de reportes “debe interpretarse como un indicador de la confianza institucional por la presencia en el territorio”.
Sanciones y recursos para el control
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) emitió 4 100 resoluciones con sanción por consumo de alcohol en el espacio público entre el 1 de enero y el 22 de octubre de 2026. De ellas, 3 340 ya fueron pagadas y 760 se conmutaron con trabajo comunitario. La multa equivale al 25% del salario básico, es decir, 120,50 dólares en 2026. La reincidencia se sanciona con el doble.
Según la AMC, los sectores con más sanciones en 2026 son La Mariscal, Eugenio Espejo, La Delicia, Tumbaco y Eloy Alfaro.
Entre 2024 y 2026, en cambio, bajaron los recursos para el control del espacio público. La asignación presupuestaria pasó de 34,22 millones de dólares en 2024 a 31,56 millones en 2026, según datos de Quito Honesto entregados por la Secretaría. Además, el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano (CACMQ) tenía 509 agentes a cargo del control del espacio público en octubre de 2024. Mientras que en octubre de 2026 son 458, es decir, 10% menos.
¿Por qué persiste el consumo de alcohol en la calle pese a estar prohibido? Para el sociólogo e historiador Pablo Meriguet, “para que una ley se aplique se requiere de una estructura estatal que esté dispuesta y que sea capaz de hacerla cumplir”.
🔇 En Guayaquil, las alertas al ECU 911 cayeron 36%
Guayaquil muestra la tendencia contraria a Quito. Entre enero y septiembre de 2026, el ECU 911 coordinó 34 269 emergencias por agresiones, escándalos y libadores en el cantón. En el mismo periodo de 2024 fueron 53 453: una caída de 36%.
El quiebre ocurrió en febrero de 2025. Ese mes, el total de estas alertas en Guayaquil cayó casi a la mitad: de 5 521 en enero a 2 810 en febrero. Ese mismo mes, las alertas cayeron 48% en todo Guayas y 39% en Santa Elena. En Pichincha, la variación fue de -6%.
El ECU 911 confirmó que esos datos son correctos, pero no puede determinar la causa, porque registra lo que reporta la ciudadanía.
César Díaz, experto en seguridad ciudadana, habla de lo que llama “violencia callada”: “aquella violencia que no es objeto de un registro”. Según él, muchas personas no denuncian “por temor (…) al vecino prepotente o al delincuente que tiene control de un barrio”.
EL COMERCIO pidió información a Segura EP, la empresa pública de seguridad del Municipio de Guayaquil. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.
⚖️ Qué pasa con las agresiones en Ecuador cuando llegan a la Justicia
En los juzgados, casi seis de cada 10 causas por lesiones terminaron sin una decisión sobre el fondo.
En 2024 y 2025 ingresaron a las unidades judiciales 3 005 causas por lesiones, según el Consejo de la Judicatura. El 58,5% se resolvió con un auto resolutivo. Según la ficha técnica del Consejo, es una decisión del juez que resuelve una parte del proceso, pero no el fondo del asunto, como un sobreseimiento o una extinción. Solo el 20,5% llegó a una resolución, como una sentencia o un acuerdo conciliatorio. El resto sigue en trámite.
En relación con su población, los cantones con más causas por lesiones en 2025 fueron Rumiñahui (34,9 por cada 100 mil habitantes), Riobamba (29), Guaranda (28,9) y Ambato (26,9), entre los de más de 100 mil habitantes. Quito, con 7,4, quedó en el puesto 16 y Guayaquil, con 4,5, en el 22.
Las detenciones también bajan. Este dato mide la respuesta policial, no el número de agresiones. Entre enero y agosto de 2026 hubo 703 detenidos por delitos contra la integridad personal, según el Ministerio del Interior. Es 40% menos que en el mismo periodo de 2024. Los detenidos por contravenciones, una categoría que incluye todas las contravenciones penales, cayeron 52%.
Según Díaz, la Policía es la llamada a actuar en estos casos. “La policía es la llamada también a actuar en los niveles primarios de manifestación de violencia”, explica. Se refiere a riñas, agresiones y escándalos. Para él, solo las llamadas que terminan en un procedimiento policial pueden registrarse “como un hecho real y fáctico de violencia”.
🧭 Por qué la violencia que no mata también importa
Para Díaz, medir la violencia solo con los homicidios es un error. “Pretender concluir disminuciones o aumentos en base a un subindicador como es los homicidios es apresurado, es inexacto y poco técnico”.
Meriguet advierte otro riesgo. “Si se reduce la violencia al puro acto de ‘matar’, se pierde otras formas que muchas veces naturalizan a la misma muerte”.
Pone un ejemplo: no considerar grave una amenaza de muerte en la calle por una disputa entre conductores, solo porque “hay crímenes más graves”. Según Meriguet, eso “de alguna forma normaliza un estado general de la sociedad en que la violencia es la norma”.
También describe cómo el miedo cambia la convivencia. “Cuando hay un mayor temor a la delincuencia, las personas abandonan el espacio público. El espacio público se carga de miedo”, explica. Ese “estar a la defensiva”, añade, “predispone a las personas a una sensación de agresividad casi constante”.
Sobre la relación con el crimen organizado, Meriguet marca una diferencia: los escándalos y el consumo de alcohol “pueden existir incluso en sociedades bastante pacíficas”, mientras que la delincuencia organizada revela “un problema estructural”. Díaz sostiene que ambas formas de violencia se manifiestan en todo el territorio y que no se pueden separar. Entre ellas, dice, “no se puede establecer una interdependencia, ni tampoco una relación de causalidad”.
Meriguet añade que la viralidad de estos casos no garantiza consecuencias. “Muchas veces las redes sociales están ahí para viralizar momentos, no para convertirse luego en espacios de resolución”.
🔭 Lo que viene para enfrentar las agresiones en Ecuador
El Municipio de Quito impulsa la estrategia Capital. Según la Secretaría de Seguridad, busca fortalecer la convivencia ciudadana, recuperar el espacio público y prevenir situaciones de conflictividad, más allá de la respuesta al delito.
La estrategia incluye Puestos de Mando Operativo (PMO). Estos articulan en territorio al CACMQ, la AMC, la Agencia Metropolitana de Tránsito, el Cuerpo de Bomberos y otras instituciones. Los sectores se priorizan con el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana y la Policía Nacional.
Díaz plantea otra herramienta para afrontar las agresiones en Ecuador: líneas de denuncia que garanticen el anonimato. Según él, hoy quienes denuncian quedan expuestos: “tarde o temprano conocen quién es y terminan siempre, siempre siendo objeto de retaliación”.
Meriguet plantea una condición más amplia. “Sin un manejo integral de seguridad y sin un espacio público hecho para todos será imposible que esto cambie”, concluye.
- Más información sobre agresiones en Ecuador
Preguntas frecuentes sobre agresiones en Ecuador
En Ambato y Riobamba. Entre enero y septiembre de 2026 registraron 105,5 y 98 emergencias por agresión física por cada 100.000 habitantes, según el ECU 911. La tasa nacional fue de 33,1. Ibarra, Latacunga y Loja completan los cinco primeros puestos entre los cantones de más de 100.000 habitantes.
Sí, frente a 2025. El ECU 911 coordinó 32.947 emergencias por agresiones entre enero y septiembre de 2026, 10,9% más que en 2025. Es el primer aumento desde 2022, aunque la cifra sigue 37,6% por debajo de ese año. En el mismo periodo, los homicidios bajaron 8,1%.
Ibarra. Entre enero y septiembre de 2026 registró 4.175 alertas por libadores por cada 100.000 habitantes, según el ECU 911. Ocho de los 10 cantones con tasas más altas están en la Sierra. A escala nacional, estas alertas subieron 26,8% frente a 2025.
Son 120,50 dólares, el 25% del salario básico de 2026. Lo establece el artículo 4196 del Código Municipal. La reincidencia se sanciona con el doble. Entre el 1 de enero y el 22 de octubre de 2026, la AMC emitió 4.100 sanciones; 3.340 fueron pagadas y 760 se cambiaron por trabajo comunitario.
Casi seis de cada 10 terminaron sin una decisión sobre el fondo. De las 3.005 causas por lesiones ingresadas en 2024 y 2025, el 58,5% se resolvió con un auto resolutivo, como un sobreseimiento. Solo el 20,5% llegó a una sentencia o a un acuerdo conciliatorio, según el Consejo de la Judicatura.
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