33 intervenciones y desvíos complican al usuario de la Ecovía de Quito

La Ecovía ha tenido una serie de intervenciones que incomodan al usuario de este sistema de transporte de Quito. Emma Vásconez ya sabe qué esperar cuando sube a la Ecovía. “En horas pico, no necesitas moverte, la multitud te lleva sola”, dice. A diario, aborda en la estación Río Coca, en el norte de Quito, y a veces prefiere esperar el siguiente bus. Pero casi nunca llega con menos gente.

Para Marcelo Jiménez, usuario frecuente del sector Sauces, las decisiones ya no dependen de él. “A veces tienes que subir sí o sí, porque si no llegas tarde”, resume. Lo que más le incomoda como parte de los usuarios de la Ecovía de Quito son las constantes intervenciones que desvían a los buses de los carriles exclusivos. “Siempre están haciendo algo”.

Más noticias

Desde el 14 de mayo de 2023, día en que Pabel Muñoz asumió la Alcaldía, EL COMERCIO ha identificado 33 intervenciones que han afectado el corredor de la Ecovía. Algunas por obras planificadas, otras por daños imprevistos en las tuberías. Todas tienen un denominador común: el usuario siente las consecuencias de las intervenciones de la Ecovía de Quito.

Tras 15 años de rezago, la Ecovía de Quito requería intervenciones para el usuario

Xavier Vásquez, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros de Quito, admite que las molestias de los usuarios son reales por las intervenciones en la Ecovía. “Muchos tramos y estaciones no recibieron mantenimiento integral en años. No es solo por estética: había condiciones estructurales críticas”.

Las intervenciones han incluido el reforzamiento de estaciones, el recapeo de calzadas, arreglos de infraestructura vial y trabajos de otras entidades municipales. “Coordinamos con Epmmop y Epmaps, pero no siempre el mensaje al usuario fue claro. Eso debemos corregir”.

Vásquez afirma que buena parte del rezago se arrastra desde 2009. “Hemos priorizado trabajos urgentes, aunque sabemos que en algunos sectores como, Sauces y Naciones Unidas, los impactos han sido mayores”.

Vásquez también aclara que hay que diferenciar las competencias. El carril exclusivo es de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, mientras las paradas y estaciones son de la Empresa de Pasajeros.

Las frecuencias de la Ecovía de Quito, un problema a corregir paras los usuarios

Los testimonios coinciden: no es solo cuestión de obras. La irregularidad en las frecuencias altera la experiencia diaria de los más de 150 000 usuarios diarios de la Ecovía de Quito, que incide a veces más que las propias intervenciones en la vía misma de este sistema.

“Hay días en que llegan cinco buses seguidos y luego pasan diez minutos sin ninguno”, cuenta Jiménez. En cambio, Vásconez no coincide y valora la buena frecuencia promedio del sistema.

La Ecovía —junto al Trolebús y al Metro— forma parte de un eje longitudinal que recorre Quito de norte a sur. Pero según Andrés Castillo, decano de la Facultad de Ciencias Técnicas de la UIDE, el sistema está desbalanceado: “La Ecovía es la más descuidada. Funciona por inercia. Hay que tecnificar la planificación y sincronizar frecuencias”.

El Municipio promete una solución tecnológica. “Estamos implementando una app que permitirá a los usuarios ver en tiempo real la ubicación de los buses, alimentadores y frecuencias estimadas”, asegura Vásquez. Será el primer paso hacia una gestión predictiva del transporte.

Los alimentadores de la Ecovía de Quito, un conflicto para el usuario

El sistema de alimentadores de la Ecovía opera actualmente bajo un modelo de gestión mixta: mientras la operación principal está en manos de la Empresa de Pasajeros, los alimentadores están concesionados al sector privado.

Esta separación genera tensiones operativas. Para Andrés Castillo, decano de la Facultad de Ciencias Técnicas de la UIDE, “debería ser una sola administración. El Municipio tiene la capacidad de asumir toda la operación y controlar mejor el servicio”.

Vásquez reconoce que existe una fragmentación, pero defiende la actual estructura. “Los alimentadores son parte de una estrategia integral para ampliar cobertura y descentralizar la demanda. Estamos trabajando para integrar mejor los horarios y frecuencias con los troncales”.

Añade que uno de los retos es armonizar la información en tiempo real para que los usuarios puedan planificar su viaje de forma eficiente.

Intervenciones frecuentes y zonas críticas

De las 33 intervenciones verificadas por EL COMERCIO y que inciden en el usuario de la Ecovía de Quito, 17 se concentran en el norte. Río Coca, Naciones Unidas, Estadio Atahualpa y Sauces han sido puntos recurrentes de trabajos.

Algunas responden a mantenimiento planificado. Otras a obras de la Epmmop o Epmaps por reparación de redes de agua, alcantarillado o pavimentación. “El problema es que el usuario solo ve el caos. No importa si es otra entidad, siempre lo asociará a la Ecovía”, dice Castillo.

“Nosotros no intervenimos la vía. Intervenimos estaciones. Cuando se rompe una tubería, la empresa de agua no nos avisa. Cuando la Epmmop va a fresar o a repavimentar, nos mandan la notificación el día anterior. ¿Qué podemos hacer?”, se pregunta Vásquez.

La renovación de las unidades, una prioridad para el usuario de la Ecovía de Quito

La Empresa de Pasajeros proyecta renovar el parque automotor de la Ecovía con 53 nuevas unidades articuladas eléctricas, según explicó Vásquez.

Actualmente, la Ecovía opera con 51 unidades —de las cuales 47 están activas y 4 en mantenimiento—, que recorren el eje norte-sur de Quito entre las estaciones Río Coca y Playón de la Marín.

La empresa reconoce que parte del deterioro del servicio para el usuario de la Ecovía de Quito responde a la antigüedad de los vehículos y a la falta de renovación tecnológica.

Vásquez indica que el objetivo de incorporar nueva flota es no solo mejorar la frecuencia, sino también ofrecer mayor comodidad y seguridad a los usuarios. “Queremos una Ecovía moderna, eficiente y predecible. La gente tiene derecho a saber cuándo va a llegar su bus, y en qué condiciones va a viajar”, afirmó.

Castillo aplaude esta decisión, aunque cree que llega algo tarde. En cambio, el usuario cotidiano de la Ecovía de Quito espera que la experiencia en esta troncal mejore.


Te recomendamos