El Carlos Tartiere, en Oviedo, volvió a recibir este sábado 3 de octubre de 2026 a una España campeona del mundo y con una de las figuras que más atención concentra en el fútbol internacional. Lamine Yamal fue titular frente a Chequia y apenas necesitó unos minutos para transformar el ambiente del partido.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente buscaba sostener su arranque perfecto en la Nations League, después de vencer a Inglaterra y Croacia. Del otro lado, Chequia intentaba frenar a una selección española que llegaba con una racha que trascendía los resultados y que encontró nuevamente en Yamal una vía para desequilibrar.
Lamine Yamal cambia el pulso de España ante Chequia
La jugada que terminó rompiendo el partido apareció a los seis minutos. Lamine Yamal recibió cerca del costado derecho del área, encontró espacio después de combinar con Dani Olmo, acomodó el balón hacia su pierna izquierda y lanzó un remate curvado que terminó en el ángulo superior de la portería defendida por Antonín Kinský.
No fue únicamente el 1-0 de España. La acción condensó varios de los recursos que han convertido al extremo del FC Barcelona en uno de los atacantes más difíciles de contener: conducción desde la derecha hacia dentro, poco espacio necesario para preparar el disparo y capacidad para modificar la trayectoria del balón con la zurda.
La reacción de Luis de la Fuente también retrató la dimensión de la acción. El seleccionador español se llevó las manos a la cabeza después del remate. Yamal, de 19 años, había vuelto a marcar muy temprano después de hacerlo también en el segundo minuto frente a Inglaterra y Croacia en sus dos presentaciones anteriores.
¡¡CIERREN TODO!! ¡¡MAGNÍFICO GOLAZO DE LAMINE YAMAL ANTE REPÚBLICA CHECA EN LA NATIONS LEAGUE!!
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— SportsCenter (@SC_ESPN) October 3, 2026
España aprovecha el golpe y toma el control
El gol permitió a España manejar el encuentro con ventaja y trasladar la presión hacia Chequia. A los 35 minutos, Rodri Hernández amplió la diferencia y dejó el marcador 2-0 antes del descanso.
La selección española, sin embargo, no tuvo una segunda mitad completamente cómoda. Jiří Sláma descontó a los 69 minutos y devolvió incertidumbre al partido. Los checos incluso consiguieron enviar nuevamente el balón a la portería española, aunque la acción terminó anulada por una infracción previa.
La resistencia visitante perdió fuerza con la expulsión de Ladislav Krejčí, quien recibió su segunda tarjeta amarilla. Mikel Merino apareció después para establecer el 3-1 definitivo y asegurar la tercera victoria española en tres jornadas de la Nations League.
El resultado dejó a España con nueve puntos en el Grupo A3, por delante de Inglaterra, y confirmó su mejor inicio histórico en esta competición: nunca había comenzado una edición de la Nations League con tres triunfos consecutivos.
Yamal convierte los primeros minutos en territorio propio
Hay otro dato que dimensiona el momento del atacante. Yamal abrió el marcador en los tres encuentros disputados por España en esta edición: anotó en el segundo minuto contra Inglaterra, repitió en el segundo frente a Croacia y necesitó seis ante Chequia.
La secuencia llega mientras su peso deportivo continúa creciendo. El 6 de septiembre, EL COMERCIO repasó cómo Lamine Yamal pasó de ser una promesa formada en La Masia a convertirse en una de las principales figuras del FC Barcelona y del fútbol internacional.
Aquella evolución tiene ahora otra fotografía. El extremo no solo participa en la elaboración o genera ventajas desde el uno contra uno; sus goles empiezan a condicionar partidos internacionales prácticamente desde el saque inicial.
Una racha que acompaña al campeón mundial
El triunfo también prolongó el momento de España, que llegó a 41 partidos consecutivos sin perder y mantiene pleno de victorias en esta Nations League.
Para Lamine Yamal, la noche en Oviedo añadió otra acción a una temporada en la que su influencia continúa creciendo tanto con el FC Barcelona como con la selección. Esta vez fueron seis minutos suficientes para que el partido cambiara de escenario y para que su zurda volviera a instalarse en la conversación del fútbol europeo.