Verónica Noboa ya no le tiene miedo a cambiar. La actriz, modelo y activista por los derechos de los animales en Ecuador, revela su vida íntima y su lucha por los animales en este ‘Diálogo sin Sombrero’.
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Verónica Noboa: de actriz en ‘A la costa’ a DJ en los techos de Quito

Verónica Noboa comenzó su carrera a los 18 años, cuando interpretó a Mariana en la serie ‘A la costa‘, adaptación de la novela de Luis A. Martínez. “Fue mi primer personaje. Me puse nerviosa, compré el libro y comencé a construir a Mariana desde la lectura”, recuerda. La actuación no fue un accidente: se había preparado con César Carmigniani y Jaime Bonelli, y ya había hecho cursos en la agencia CN Modelos, fundada por su madre.
En la actualidad, además de sus pasos por la televisión, se presenta como DJ en eventos al aire libre, especialmente al atardecer. “Compartir música a las cinco de la tarde, con buena conversación y buena vibra, me parece perfecto”, dice. Ha tocado incluso en el techo de la Asamblea Nacional, como parte del programa El Rotor.
Una activista animalista desde 2012
Desde hace más de una década, Verónica lidera Dog and Cat World Foundation, un proyecto enfocado en educar sobre el bienestar animal. “Empecé en 2012, cuando nadie hablaba del tema. Ahora al menos es parte de la conversación”, asegura. Critica el uso de alimentos ultraprocesados para mascotas y defiende una alimentación natural: carne real, vegetales y cero condimentos dañinos.
“No soy veterinaria, pero llevo tantos años en esto que ya me falta solo el título”, bromea. Desde su fundación trabaja con nutricionistas, etólogos y educadores. Su mensaje es claro: “Los animales no son cosas. Hay que tratarlos como seres sintientes”.
Su refugio personal está en la familia y en la música
La familia es el centro de su equilibrio emocional. Su hermana Carol, su mamá y su papá son sus grandes referentes. Si pudiera compartir un último café, sería con ellos. “Brindaría por todo lo que me han dado”, afirma. También habla de Ángel, su perro rescatado, con quien pasea a diario por el Parque Metropolitano, frente al cual vive actualmente.
En lo musical, Verónica confiesa su amor por Michael Jackson, a quien admira desde niña. Su padre le trajo un disco de los Jackson 5 cuando estaba en primer grado. “Desde ahí lo amé. Era un genio desde pequeño”, recuerda. También se tomaría un café con Jesucristo, a quien considera “el hombre más increíble que ha existido”.
Verónica Noboa, entre el miedo y la esperanza de la modelo, DJ y activista

Aunque se declara valiente, Novoa reconoce que el miedo la ha acompañado en algunos momentos. De niña soñaba con secuestros, y una vez, un desconocido intentó hacerla subir a su auto mientras iba a la escuela. “Corrí y abracé a la chica del edificio de al frente. No me solté hasta llegar a casa”, cuenta. Hoy, dice, no vive con miedo, pero sí con conciencia de los riesgos.
También habla del miedo a la muerte: “No me da miedo por mí, sino por los que amo”. Por eso insiste en vivirlo todo ahora: viajar, reír, compartir. “No quiero irme sin conocer el mundo. Estambul, Croacia, Japón… mi lista es interminable.”
Cambiar no es traicionarse para Verónica Noboa
Cuando escucha a alguien decir que piensa igual que a los 18 años, Verónica frunce el ceño. “Eso me da recelo. Cambiar no es traicionarse, es crecer”, asegura. Esa idea guía su vida: lo que la mueve es aprender algo nuevo, conocer gente diferente, no estancarse nunca.
Dejó la televisión porque no se sintió cómoda con los formatos actuales. Pero no ha dejado de crear. Ya sea en un set de música, en una charla sobre nutrición canina o en una entrevista como esta, Verónica Novoa sigue apostando por ser ella misma, sin miedo y sin sombrero.
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