‘The Invite’ y ‘Sentimental’: cuando Hollywood llama al timbre del cine español

Hay algo que me produce una satisfacción enorme como periodista de cine iberoamericano: cuando Hollywood mira hacia nuestro lado y decide que una historia nuestra merece una versión con estrellas, presupuesto y distribución global. Eso es exactamente lo que pasó con Sentimental, la comedia española de Cesc Gay, que ahora llega a los cines en versión hollywoodense con el título The Invite, dirigida por Olivia Wilde y protagonizada por Penélope Cruz, Edward Norton, Seth Rogen y la propia Wilde. Antes de que vayas a verla, te cuento la historia.

¿De dónde viene esta historia?

The Invite es la adaptación estadounidense de Sentimental, escrita y dirigida en 2020 por el director español Cesc Gay, basada a su vez en su propia obra de teatro. Y no es la única versión que existe: la historia se ha convertido en toda una franquicia internacional, con remakes franceses, italianos, suizos, rusos, checos y surcoreanos. Eso no pasa con cualquier guion. Pasa cuando una historia tiene “buen condumio”.

La historia es simple y explosiva al mismo tiempo: Julio y Ana llevan más de quince años juntos. Forman una pareja que ya no se mira ni se toca, y que ha hecho del combate diario y el quemimportismo la esencia de su relación. Una noche, sus vecinos de arriba, Salva y Laura, una pareja más joven y con mucha más energía, les hacen una propuesta que convertirá la reunión en una experiencia rara, cómica e incómoda para todos. Sin spoilers, pero ya se imaginan por dónde va.

En The Invite, Angela y Joe son la pareja rutinaria de California, interpretados por Olivia Wilde y Seth Rogen, y sus vecinos Hawk y Pina, que son nada más y nada menos que Edward Norton y Penélope Cruz, actúan de la pareja que llega con esa energía y esa propuesta que lo cambia todo.

¿Qué hace especial a Javier Cámara en la versión española?

Aquí tengo que hacer una pausa personal. En los Premios Platino de este año en la Riviera Maya mexicana tuve la suerte de conversar un buen rato con Javier Cámara. Un tipo sencillo, cercano, de esos que te hacen olvidar que estás en frente de un monstruo gigante del cine y te hacen sentir que están tomando un café contigo, como amigos. Hablamos de Truman, de ´El olvido que seremos´, de Yakarta, una trayectoria gigante que para mí merece un Platino de Honor en algún momento, sin dudarlo, y también hablamos de Sentimental. Me dijo que esta peli es una comedia profunda sobre las crisis de pareja, donde las verdades más duras se camuflan a través del humor. Le encanta trabajar con Cesc Gay, y me dijo que hacer una película encerrados en un departamento con esos tres actores fue “toda una fiesta”. Y se le notaba en la cara que lo decía de verdad.

Después de la entrevista, le regalé una pulsera de hilo con los colores de la bandera ecuatoriana para el mundial. Se la puso en ese momento y al día siguiente, la llevaba puesta en la alfombra roja. Me dijo que con esa pulsera iba a apoyar al Ecuador, pero que él sabía que España iba a quedar campeón. Y miren, lo acertó.

En ‘Sentimental’, Javier interpreta a Julio, el marido incómodo, el que no quería que vinieran los vecinos porque “la cosa se iba a liar”. Los cuatro actores tienen actuaciones impecables, y es imposible discernir quién lo hace mejor. Pero si me preguntan, Cámara es el corazón de la película: ganó el Premio Forqué al mejor actor por este papel, y se lo merecía. Hay una química entre él y Griselda Siciliani, la argentina que interpreta a su esposa, que transmite quince años de desgaste marital de una manera que da algo de miedo de lo real que se ve.

¿Cómo se comparan los dos repartos?

Esto es lo más interesante. Pina, el personaje de Penélope Cruz en ‘The Invite’, es la versión gringa de Laura, que en ‘Sentimental’ interpretó Belén Cuesta. Increíble. Dos actrices en momentos muy distintos de sus carreras: Belén Cuesta en pleno ascenso, con esa energía desatada que tiene; Penélope Cruz con el peso de un Oscar en el currículum y la autoridad de quien no tiene nada que demostrar.

Edward Norton, el gran Edward, como Hawk hace el papel de Alberto San Juan como Salva, el vecino descarado, el que dice en voz alta lo que nadie se atreve a pensar. Y Seth Rogen como el marido aburrido, tiene el papel de Javier Cámara.

¿Qué dice la crítica de las dos películas?

´Sentimental´ fue una de las pelis más agradables del cine español de 2020, con críticas que destacaron el guion y el mérito de sostener toda la película sobre cuatro actores en un solo espacio.

The Invite llegó al Sundance Film Festival en enero de 2026 y provocó una ovación en pie. Hoy tiene un 7.9 en IMDb y más de 100 opiniones positivas de críticos. No son números fáciles de lograr. Nada fáciles.

¿Qué tienen en común y en qué se diferencian?

Las dos comparten el mismo punto de partida: dos parejas, un departamento, una noche que se sale de control. Pero el tono es distinto. ´Sentimental´tiene ese humor ácido tan español, donde la incomodidad se muestra con ironía. ´The Invite´ dicen que es más explícita, más predecible, más yankee en el buen sentido.

Hay algo que también me parece interesante mencionar: estas son historias que funcionan en España y en Estados Unidos porque son sociedades con mente más abierta a ciertos temas que en países como Ecuador todavía generan cierto pudor. No lo digo como crítica, lo digo como observación. Aquí en Quito, esta propuesta en una cena de vecinos terminaría probablemente en un silencio eterno y en que nadie se vuelve a saludar en el ascensor. Y eso también dice algo de nosotros, y tiene su gracia.

¿Dónde las puedo ver?

´Sentimental´ está disponible en Amazon Prime Video y en Filmin. 82 minutos. ´The Invite´ está en cartelera y llegará próximamente a plataformas de streaming.

Lo que más me gusta es esto: cuando Hollywood decide gastar 12 millones de dólares para comprar los derechos de una película de nuestro cine y rehacerla con su estilo, está reconociendo que la historia original vale oro. Lo mismo está pasando ahora con otras películas iberoamericanas como ´Un Poeta´ y ´Aún es de noche en Caracas´. Nuestro cine no imita a Hollywood. A veces, Hollywood nos imita a nosotros.