Mundial de Clubes brilla en lo futbolístico, pero decepciona en taquilla 

El nuevo formato del Mundial de Clubes ha entregado emociones, sorpresas y grandes partidos desde lo futbolístico. Equipos históricos, batacazos inesperados y duelos de alto nivel han capturado la atención de los aficionados… al menos, desde sus casas. Porque en los estadios, la historia ha sido muy distinta.

Pese al éxito deportivo, las imágenes de graderíos semivacíos han empañado el torneo, incluso en encuentros con equipos de gran cartel. Esta dualidad entre lo que ocurre en la cancha y lo que se muestra en las tribunas ha generado críticas y dudas sobre la elección de la sede y el impacto del evento.

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Gradas vacías en medio del espectáculo

Si bien ha habido excepciones como el partido entre Atlético de Madrid y PSG en el Rose Bowl, que reunió a más de 80 000 espectadores, también se han registrado cifras muy bajas. El duelo entre Ulsan y Mamelodi, por ejemplo, apenas convocó a 3 142 personas.

La irregularidad en la asistencia ha sido una constante. Mientras algunos partidos cumplen con las expectativas, otros —pese a ser atractivos desde lo deportivo— lucen semivacíos. Esto contrasta con la inversión y la magnitud del torneo.

Uno de los factores clave parece ser la elección de la sede: Estados Unidos, un país donde el fútbol todavía no es el deporte dominante.

Aunque cuenta con una gran población migrante y creciente interés por el “soccer”, aún no alcanza el fervor necesario para llenar estadios en todos los partidos, sobre todo cuando los equipos no tienen base de aficionados local.

Además, muchos de los escenarios elegidos tienen capacidad para más de 65 000 personas, e incluso algunos superan los 80 000. Esto genera un problema visual: aunque haya 50 o 60 mil espectadores, el vacío restante se nota en las transmisiones televisivas, afectando la percepción general del evento.

Partido entre el PSG vs. Inter Miami. Foto: Agencia EFE.

Octavos de final: sin excepción

La fase de octavos de final, que comenzó el 28 de junio, ha seguido esa misma tónica. De los siete partidos disputados hasta ahora, solo dos han estado cerca de cumplir con las expectativas de asistencia.

El duelo entre PSG e Inter Miami, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, atrajo a 65 000 espectadores, pero no logró llenar su aforo de 75 000. En el caso de Real Madrid vs. Juventus, el Hard Rock Stadium de Miami tuvo una entrada considerable, aunque también con pocas butacas vacías.

Por otro lado, el Chelsea vs. Benfica y el Inter de Milán vs. Fluminense, dos encuentros de gran cartel, registraron apenas 25 000 y 20 000 asistentes respectivamente, en un estadio con capacidad para 75 000 personas como el Bank of America de Charlotte.

Partido entre el Fluminense vs. Inter de Milán. Foto: Agencia EFE.

En lo deportivo se cumplió, en lo otro no

El Mundial de Clubes 2025 está brillando en lo deportivo, pero ha dejado una deuda pendiente con la afición en los estadios.

Estados Unidos ofreció infraestructura y organización, pero el fervor del público aún no responde con la misma pasión.

La FIFA deberá evaluar si el futuro del torneo incluye una mejor estrategia para llenar los escenarios o si será necesario pensar en nuevas sedes que vivan el fútbol con mayor intensidad.

Entrevista Luis Alfonso Chango