La despedida de Lionel Messi con Argentina no duró 90 minutos ni se limitó al fútbol. Comenzó varias horas antes del partido contra Benín, este martes 6 de octubre de 2026, cuando miles de personas empezaron a rodear el Estadio Monumental de Buenos Aires, y terminó mucho después del pitazo final, con luces, drones, música y un público que se resistía a abandonar las tribunas.
Hubo un partido y Argentina ganó 3-0, pero durante buena parte de la jornada el marcador pareció secundario. Messi lloró antes de jugar, recibió una ovación que detuvo el encuentro, buscó el gol una y otra vez, entregó dos asistencias y finalmente convirtió de penal. Cuando todo acabó, dejó su registro internacional en 208 partidos y 126 goles.
La despedida de Messi comenzó mucho antes de que Argentina saliera a jugar
Desde el mediodía, los aficionados comenzaron a vivir una jornada construida alrededor del último partido del capitán. En Ciudad Universitaria funcionó el Fan Fest ‘Gracias, Leo’, una alternativa también para quienes no consiguieron entrada al Monumental. Hubo gastronomía, actividades, pantalla gigante y presentaciones de Kapanga y La T y La M, mientras miles de seguidores vestidos con camisetas de distintas épocas de la selección comenzaban a desplazarse hacia Núñez.
El estadio abrió sus puertas a las 16:00 y la previa musical comenzó desde las 17:30. Por el escenario pasaron Un Poco de Ruido, Sebastián Mendoza, Román El Original, Amar Azul, Santi Cairo, Q’Lokura y Damas Gratis. La despedida había sido planteada como un evento de varias horas y no únicamente como un encuentro internacional.
La expectativa también se trasladó a las calles. Aficionados acompañaron el recorrido del autobús de la selección y las cámaras captaron a Messi secándose las lágrimas antes incluso de llegar al estadio. Ya dentro del Monumental, una camiseta gigante de Argentina, con el número 10 y la palabra ‘Gracias’, apareció sobre el campo mientras las tribunas se preparaban para recibirlo.
Messi ingresó acompañado por sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. El capitán de Benín también participó del reconocimiento y le entregó una estatuilla y una carta. Antes del comienzo hubo abrazos con sus compañeros y uno de ellos tuvo un significado especial: el de Cristian Romero, encargado de heredar la cinta de capitán.
La ceremonia cambió de tono con el himno. Fabio Santana, veterano de la Guerra de Malvinas, fue el encargado de interpretarlo y Messi no consiguió contener las lágrimas. A pocos metros también lloraba Lionel Scaloni, el entrenador con el que conquistó el Mundial y las dos Copas América que transformaron el último tramo de su historia con la selección.
El minuto 10 hizo que el fútbol se detuviera
La pelota comenzó a rodar, aunque prácticamente cada intervención del número 10 provocaba una reacción distinta en las tribunas. A los seis minutos, Messi recibió fuera del área y sacó su primer remate. Marcel Dandjinou, arquero de Benín, consiguió detenerlo, pero parte del Monumental ya se había levantado antes de conocer el destino de la pelota.
Cuatro minutos después ocurrió una de las imágenes centrales de la noche. En el minuto 10, el árbitro chileno Fernando Véjar detuvo el encuentro y más de 85 000 personas se pusieron de pie para ovacionar al dueño histórico de ese dorsal. Hubo fuegos artificiales y cánticos mientras el nombre de Messi descendía desde las cuatro tribunas. Durante algunos instantes dejó de existir el partido y quedó solamente el homenaje.
Cuando volvió el juego, Messi continuó buscando el gol. Tuvo otra oportunidad a los 23 minutos y posteriormente probó mediante un tiro libre. Rodrigo De Paul intentó encontrarlo en posiciones ofensivas y, antes del descanso, Lautaro Martínez envió un centro de tres dedos que el capitán conectó de volea, aunque su remate salió desviado.
El gol que esperaba el estadio no apareció durante el primer tiempo. Argentina se marchó al descanso con el marcador 0-0 pese a controlar el 64% de la posesión y registrar ocho remates. Benín también encontró algunos espacios y obligó a intervenir a Emiliano Martínez, recordando que, debajo de toda la ceremonia, todavía existía un partido internacional.
Messi empezó a romper el partido desde la asistencia
La resistencia africana duró apenas tres minutos después del descanso. A los 48, Messi tomó un córner y colocó la pelota dentro del área para que Nicolás Otamendi apareciera y convirtiera el 1-0. El defensor también atravesaba una noche especial por su despedida de la selección y recibió posteriormente una ovación cuando abandonó el campo.
El capitán seguía sin tener su gol y volvió a intentarlo mediante un tiro libre, pero Dandjinou consiguió negárselo otra vez. Scaloni comenzó entonces a modificar el equipo y, a los 60 minutos, envió al campo a Nico Paz y Nico González. La respuesta llegó prácticamente de inmediato.
Un minuto después, Messi encontró a Paz en ataque. El joven mediocampista recibió, acomodó la pelota y definió para establecer el 2-0. Era la segunda asistencia del número 10 en su último partido y también una imagen cargada de simbolismo: uno de los futbolistas que representa el futuro argentino convertía gracias al pase del jugador que estaba cerrando su historia internacional.
El gol que todo el Monumental estaba esperando
A los 69 minutos, Agustín Giay recibió una infracción dentro del área y el árbitro señaló penal para Argentina. No hubo discusión sobre quién iba a ejecutarlo. Messi tomó la pelota y caminó hacia el punto mientras las tribunas comenzaban a levantarse. Frente a él estaba Dandjinou, el arquero que durante la noche ya había frustrado varios de sus intentos.
El capitán tomó carrera y remató cruzado para convertir el 3-0. Sus compañeros corrieron inmediatamente hacia él y durante algunos segundos desapareció entre camisetas argentinas. El Monumental finalmente podía celebrar el gol que había esperado desde que abrió sus puertas: era el tanto número 126 de Messi con la selección y el último de su trayectoria internacional.
La historia deportiva todavía no había terminado. A los 75 minutos recibió una pelota hacia atrás y remató de primera, aunque salió desviada. Después volvió a aproximarse al arco y Dandjinou intervino nuevamente. Franco Mastantuono, Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso y Leonel Flores ingresaron durante el tramo final mientras los minutos empezaban a convertir cada intervención de Messi en una potencial última vez.
Esa última vez llegó en el tiempo añadido. En el minuto 94, Argentina dispuso de un tiro libre y Messi volvió a tomar la pelota. La acomodó, tomó distancia y ejecutó, aunque el remate no terminó en gol. Aquella acción quedó como su último contacto con el balón vestido con la camiseta de la selección.
El árbitro pitó el final y la gente permaneció en las tribunas
El partido terminó, pero buena parte de los aficionados no abandonó el Monumental. Mientras Messi permanecía sobre el césped, comenzó otra fase de la ceremonia con un espectáculo de drones, luces y fuegos artificiales. Sobre el cielo de Buenos Aires apareció uno de los mensajes centrales de la jornada: ‘Gracias Leo’.
La programación incluyó también reconocimientos de Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol. La música regresó con Soledad Pastorutti, ‘La Sole’, y Ulises Bueno, después de una jornada en la que los espectáculos habían comenzado varias horas antes del partido.
Compañeros, integrantes del cuerpo técnico y familiares rodearon al futbolista para las últimas fotografías y abrazos. La jornada también estuvo atravesada por el recuerdo de Jorge Messi, padre del jugador, fallecido en agosto de 2026, uno de los elementos personales que hicieron todavía más emocional una ceremonia que ya había comenzado con el capitán llorando dentro del autobús.
La gente tuvo un papel central hasta el cierre. Hubo niños con la camiseta número 10, seguidores con prendas utilizadas por Argentina en diferentes Mundiales y familias que acudieron juntas para presenciar una noche que sabían irrepetible. Las ovaciones no quedaron restringidas al minuto 10: cada tiro libre, cada aproximación al área y cada imagen del capitán en las pantallas gigantes provocaron nuevas reacciones desde las gradas.
Una última función con participación en los tres goles
Messi terminó su último partido participando directamente en todos los goles de Argentina: ejecutó el córner del tanto de Otamendi, asistió a Nico Paz y convirtió de penal el 3-0. Cerró así 21 años con la selección absoluta, con 208 partidos y 126 goles.
En ese recorrido conquistó las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Qatar 2022. Su historia internacional había comenzado el 17 de agosto de 2005, frente a Hungría, con una expulsión apenas segundos después de ingresar. Después atravesó finales perdidas, una renuncia temporal en 2016 y finalmente la etapa de títulos que modificó su relación con la selección y con el público argentino.
La noche del 6 de octubre condensó buena parte de esa historia. Comenzó con miles de aficionados llegando a Núñez y una extensa programación musical; continuó con las lágrimas en el autobús y durante el himno; el partido se detuvo en el minuto 10 para homenajearlo; después llegaron las dos asistencias, el penal, el último tiro libre y el pitazo final.
Argentina había ganado 3-0. Messi había marcado y asistido dos veces. Sin embargo, cuando el fútbol terminó y las luces iluminaron nuevamente el Monumental, buena parte de las más de 85 000 personas todavía seguía allí, mirando al número 10 sobre el césped.
Preguntas frecuentes sobre la despedida de Lionel Messi con Argentina:
Argentina derrotó 3-0 a Benín en el último partido de Lionel Messi con la selección.
El encuentro se disputó el 6 de octubre de 2026 en el Estadio Monumental de Buenos Aires. Messi participó directamente en los tres goles: dio dos asistencias y convirtió de penal.
Sí. Messi convirtió de penal el 3-0 a los 69 minutos.
Agustín Giay recibió una infracción dentro del área y Messi se encargó de ejecutar el penal. El tanto representó su gol número 126 con la selección argentina y el último de su carrera internacional.
Messi dio las asistencias para los goles de Nicolás Otamendi y Nico Paz.
A los 48 minutos ejecutó el córner que terminó con el gol de Otamendi. A los 61 encontró a Nico Paz, quien convirtió el 2-0. De esta manera, participó directamente en los tres tantos argentinos.
El partido se detuvo en el minuto 10 para que más de 85 000 aficionados ovacionaran al capitán.
El homenaje incluyó fuegos artificiales y cánticos desde las tribunas. Después del encuentro hubo además un espectáculo de drones, luces y nuevos reconocimientos, mientras aparecía el mensaje “Gracias Leo”.
Messi cerró su carrera internacional con 208 partidos y 126 goles.
Su trayectoria con la selección absoluta comenzó en 2005 y se extendió durante 21 años. En ese período conquistó las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Qatar 2022.