La administración gubernamental peruana formalizó una drástica determinación en el ámbito de su política exterior. Mediante un pronunciamiento oficial, el Perú rompe relaciones diplomáticas con Irán tras argumentar graves amenazas a la estabilidad en el Oriente Medio, así como reiteradas vulneraciones a la paz y a la seguridad internacional que contravienen los principios democráticos que rigen su accionar diplomático.
Causas por las que Perú rompe relaciones diplomáticas con Irán
La determinación de Lima se fundamenta en diversos factores de orden político y de derechos humanos documentados por mecanismos de las Naciones Unidas.
El Estado peruano manifestó su consternación ante la represión de movilizaciones pacíficas, las restricciones a la libertad de prensa, los actos de discriminación contra mujeres y niñas, y la persecución dirigida hacia opositores políticos dentro del territorio iraní.
Disrupciones en el estrecho de Ormuz y comercio marítimo
Otro de los motivos centrales expuestos por la cancillería peruana corresponde a las severas trabas impuestas a la navegación comercial a través del estrecho de Ormuz desde marzo de 2026.
Según la postura oficial, dichas acciones vulneran la libertad de paso marítimo internacional y ponen en riesgo la vida humana en el mar, además de provocar alteraciones en las cadenas de suministro mundiales y un impacto negativo en los precios internacionales de la energía.
Tensiones nucleares y rechazo a la violencia en Medio Oriente
El comunicado gubernamental también fustigó la incitación a la violencia y el fomento de hostilidades bélicas en Oriente Medio atribuibles al régimen de Teherán.
A esto se suma el bloqueo sistemático a las labores técnicas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), entidad a la que se ha negado el acceso a complejos nucleares para verificar e impedir el desarrollo y fabricación de armamento atómico.
Alcance consular y notificación formal mediante Ecuador
La medida bilateral se sustenta jurídicamente en las disposiciones del artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. No obstante, el Ejecutivo peruano precisó que la resolución no implica la suspensión de las relaciones consulares, las cuales se mantienen bajo la Convención de Viena de 1963 para precautelar los derechos e intereses de los connacionales de ambas naciones.
La decisión formal fue notificada a las autoridades de Teherán mediante nota diplomática entregada a la Embajada de Irán en Ecuador, legación que ejerce funciones de misión concurrente ante el Perú.