Cartas a Quito / 27 de septiembre de 2025

No a la violencia

Me gustaría ver a los dirigentes indígenas y de las denominadas organizaciones sociales, luchar contra la minería ilegal, el contrabando de combustibles, la circulación de la droga en sus territorios, con la ferocidad con la que destruyen bienes públicos y privados, afectando la paz ciudadana y la economía nacional.

Parecería que son ciegos, sordos y mudos para no percatarse de las enormes maquinarias que circulan por sus territorios para explotar las minas, destruir la fauna, la flora, la calidad del agua, extraer combustible de las tuberías, con cuyas acciones se enriquecen ilícitamente organizaciones criminales que no aportan al desarrollo del país, pero están en condiciones de financiar la violencia y el caos para su propio beneficio y de unos pocos que han encontrado en las supuestas manifestaciones una forma de vida rentable.

Los reclamos deben realizarse sobre la base de un análisis objetivo de las causas de los problemas y la búsqueda de soluciones. Está demostrado con evidencias y datos irrefutables que el subsidio al diésel beneficia a quienes tienen mayores recursos económicos y a las economías criminales que contrabandean o lo utilizan en sus actividades ilícitas.

Frente a este escenario, que se repite con los mismos actores para acorralar al gobierno de turno, como ciudadano pido a las autoridades la mayor firmeza para hacer respetar las leyes que garanticen el trabajo honesto y la seguridad ciudadana. No debemos sucumbir ante el chantaje y la violencia, que alejan la inversión y hace más difícil la generación de empleo que tanto necesita nuestro país. Los ecuatorianos queremos que retorne la paz y la armonía, que fue un signo de identidad de nuestro país reconocido internacionalmente.

Mario Andrade Trujillo