Cartas a Quito / 22 de septiembre de 2025

¡3… 2… 1… volvemos al aula! Guía de la etapa de diagnóstico

La Etapa de Diagnóstico es vital para entender cómo inician el aprendizaje los estudiantes. Su fin es identificar sus fortalezas y necesidades para preparar estrategias personalizadas que impulsen su desarrollo integral desde el inicio del año lectivo.

Para lograrlo, los docentes deben diseñar instrumentos de evaluación basados en los objetivos de aprendizaje del Currículo Nacional y apoyarse en los resultados de evaluaciones previas. El trabajo colaborativo y el análisis de estándares facilitan seleccionar las destrezas a evaluar.

Las actividades diagnósticas deben ser claras, inclusivas y adaptadas a la diversidad de estudiantes, explicando que no afectarán las calificaciones. Incluir aspectos socioemocionales junto con lo académico permite un diagnóstico más completo y humano.

Al analizar los resultados, se detectan áreas para reforzar y planificar la nivelación pedagógica oportuna, involucrando a estudiantes y familias en compromisos para superar las brechas identificadas, generando un ambiente de trabajo compartido.

Esta etapa forma parte de la estrategia “2+2+2”, que distribuye el inicio escolar en dos semanas de adaptación, dos de diagnóstico y dos de nivelación, creando un proceso gradual y seguro para consolidar aprendizajes y acompañar emocionalmente.

Incluso antes de avanzar con el currículo, el diagnóstico debe conectar con contextos cotidianos, promoviendo el aprendizaje significativo y respetando ritmos y estilos propios de cada estudiante, asegurando equidad y oportunidades para todas y todos.

Finalmente, la reflexión docente sobre los resultados impulsa ajustes metodológicos y fomenta ambientes motivadores, autónomos e inclusivos, consolidando el compromiso del sistema educativo con el bienestar y éxito de cada estudiante desde el primer día.

Roberto Camana-Fiallos

¿Y para cuándo señor Presidente?

Con el debido respeto que vuestra dignidad se merece; me parece que ha perdido ese espíritu combativo y de lucha contra los diferentes problemas que enfrentamos cada día los ecuatorianos. La solución tenemos que hacerla nosotros mismos.

Está con una mayoría parlamentaria, un partido opositor derrotado, en sus estructuras mismas, un solo canal de televisión, ampliamente opositor, pero, con la mayoría del pueblo apoyándolo. Tampoco creo sea fácil desbaratar este enjambre de normas judiciales y de depender de organismos dedicados a defender los intereses de grupo. No se preocupe lo que digan unos cuantos. (Atienda las demandas indígenas, en su posibilidad. Creo en sus intenciones de defensa del medio ambiente, aunque al Ecuador le hace falta recursos, pero no sacrificando las fuentes de agua) Lo invito a aceptar la propuesta de Daniel Adler de combatir la inseguridad y en 90 días, devolver la paz y tranquilidad en el país. Sería una alternativa más. En esto debemos estar todos los ecuatorianos, sin política Y aportar para sanear al país, antes que pasemos a formar parte de las estadísticas

Por duras que parezcan las acciones pero, por Dios, que somos cristianos, pero no podemos esperar que acaben con esta Nación hermosa y la conviertan en invivible.

Señor Presidente, a mejor lo tildarán de asesino y muchas cosas más, pero no puede seguir permitiendo que un grupo de asalariados, drogadictos, siga haciendo daño a gente honesta dedicada a ganarse la vida con el sudor de su frente, honestamente y sigan siendo amenazados, extorsionados, secuestrados y hasta obligados a abandonar sus casas y tomarse sus propiedades, invadir campos mineros y que no se puede trabajar y si te opones te ponen explosivas o te matan.

Necesitamos recuperar nuestra libertad. Hoy es como estar en la cárcel, estando libres. Vivimos en medio del terror y del miedo. Nadie se merece dormir con sobresaltos y con el temor de que mañana le pueda pasar algo, por lo expuesto que se está al crimen organizado y a las mafias traficantes del vicio y de la adicción.

Lionel Efraín Romero Reyes