Josselyn Vega, la campesina de Cotopaxi, recibió el ‘Nobel de la Agricultura’ en Estados Unidos

La ecuatoriana Josselyn Verónica Vega Rojas, de 29 años, recibió este martes 20 de octubre de 2026 el premio Top Agri-food Pioneers 2026, una especie del ‘Nobel de la Agricultura’. El reconocimiento fue otorgado por la Fundación Premio Mundial de la Alimentación (World Food Prize Foundation) a 40 innovadores del mundo; uno de ellos es la ecuatoriana, una líder indígena de Cotopaxi.

La ecuatoriana Josselyn Vega fue distinguida con el Premio Mundial de la Alimentación

La Fundación Heifer Ecuador, patrocinadora de su reconocimiento, informó que la ecuatoriana Josselyn Vega se encuentra en la localidad de Des Moines, en Iowa, Estados Unidos, donde se entregó el Premio Mundial de la Alimentación. La líder y agricultora kichwa panzaleo de Cotopaxi participa en las actividades organizadas por la World Food Prize Foundation.

La entrega coincidió con el Diálogo Internacional Norman E. Borlaug, que la fundación organiza en Des Moines del 20 al 22 de octubre. Vega subió al escenario del panel What If Her Harvest Changes Everything? (¿Y si la cosecha de ellas lo cambiara todo?).

La acompañaron tres agricultoras. April Hemmes es propietaria de Hemmes Farms, en Iowa. Jana Gäbert trabaja en una cooperativa alemana de unas 4 000 hectáreas y 120 trabajadores. Nelius Kariuki, de Kenia, es agricultora y economista. La ecuatoriana del Premio ‘Nobel de la Agricultura’ compartió experiencias sobre el cambio climático, los conocimientos ancestrales, la organización colectiva y las desigualdades que todavía enfrentan las mujeres que producen alimentos, escribió Heifer Ecuador.

¿Tienen algo en común una agricultora indígena de los Andes ecuatorianos, una productora de maíz y soya de Estados Unidos, la directora de una cooperativa agrícola alemana y una agricultora y economista de Kenia? “Cultivan en territorios distintos, con distintas escalas, trabajan con tecnologías y recursos muy diferentes y enfrentan desafíos propios de sus sistemas productivos. Pero comparten una preocupación fundamental, cómo garantizar el futuro de la alimentación en un mundo marcado por el cambio climático, las desigualdades y las crecientes dificultades para producir alimentos.

Tres agricultoras con los mismos desafíos

Las intervenciones de las tres mostraron que las respuestas a los grandes desafíos de la agricultura no provienen exclusivamente de las innovaciones tecnológicas o de las decisiones políticas. También se construyen desde el conocimiento de quienes trabajan la tierra, la cooperación entre productores y la capacidad de las mujeres para transformar sus comunidades.

El clima abrió la conversación. “El cambio climático no significa solamente falta de agua, sino también temperaturas extremas”, dijo Gäbert.

Vega habló desde otra escala: parcelas familiares, muchas veces con recursos limitados, y saberes que pasan de una generación a otra. Para ella, la agricultura “es algo integral, que va más allá de la resiliencia”.

Explicó también la mirada de su pueblo. “Vemos a la tierra como nuestra madre, a quien debemos cuidar. Tenemos que cuidar la tierra para poder llevar una vida digna”. Y añadió: “Para nosotros son sagrados el agua, la tierra, el fuego y el aire. Son elementos sin los cuales no podemos vivir, sin ellos no hay agricultura”.

Kariuki llevó el debate a las políticas públicas. “Quienes están en la tierra y en el territorio son las mujeres. Por tanto, ellas deberían participar en la formulación de las políticas”, dijo. Pidió además reconocer a quienes hacen el trabajo agrícola, aunque no consten como dueñas de la tierra. Muchas mujeres cultivan parcelas que no figuran a su nombre, y eso les cierra el acceso al crédito.

Qué es el Top Agri-food Pioneers que ganó la ecuatoriana

El programa de la World Food Prize Foundation identifica, reconoce y conecta a personas que transforman la agricultura y los sistemas alimentarios. La edición 2026 es la tercera y coincide con los 40 años del Premio Mundial de la Alimentación. Reúne a pioneros de 30 países y seis continentes, de entre 16 y 81 años.

Vega ganó en la categoría Suelo, agua y recursos naturales, para América Latina y el Caribe.

La lista incluye investigadores de cultivos y ganado, especialistas en nutrición infantil, en reducción de emisiones de metano, en impresión de alimentos en 3D y 4D y en inteligencia artificial. De la región aparecen la peruana Gabriela Del Pilar Burgos Zapata, investigadora del Centro Internacional de la Papa, y dos mexicanos: el fitopatólogo Alejandro Ortega-Beltrán y Andrey Zarur, de GreenLight Biosciences. También figura un ministro, Ibrokhim Abdurakhmonov, de Uzbekistán.

Como publicó EL COMERCIO el 17 de julio de 2026, en ese grupo está una mujer ecuatoriana del campo, una agricultora de Pujilí, que ahora ostenta el ‘Nobel de la Agricultura’.

El galardón tiene su origen en Norman E. Borlaug, Nobel de la Paz en 1970 por sus aportes para aumentar la producción mundial de alimentos. Borlaug pidió al Comité del Nobel un premio para la agricultura. No lo consiguió y en 1986 creó el World Food Prize. Por eso, Rosa Rodríguez, directora nacional de Heifer Ecuador, lo compara con un ‘Nobel de la Agricultura’.

Josselyn Vega y la feria De la mata a la olla

Vega tiene una larga trayectoria de luchas, logros y una fuerte influencia sobre las mujeres indígenas de su pueblo, para conseguir mejores condiciones para ellas, pero también para proteger el agua, cultivar alimentos sanos y crear canales de comercialización para sus cosechas.

Ella -por ejemplo-dirige la Granja Agroecológica Kay Pacha, en la comunidad San Isidro de Pujilí, a 2 980 metros sobre el nivel del mar. Cultiva hortalizas, granos, legumbres y frutas, produce miel y cría gallinas, conejos y cuyes. La finca funciona con su esposo, Milton Guamán; sus hijos, Perla y Fernando; su madre, Nancy, y su hermano, Robin.

Se vinculó al trabajo comunitario a los 14 años. A los 16, su organización la postuló como promotora. Fue secretaria de San Isidro durante dos años y estuvo entre los dirigentes que consiguieron el riego. El agua llegó hace unos 16 años, por un canal de cerca de 24 kilómetros.

En junio de 2017, ocho mujeres arrancaron la feria De la mata a la olla. El primer día, en el mercado de Latacunga, sufrieron maltrato y burlas. Vendieron 25 centavos. Hoy la Asociación de Productores Agroecológicos de Cotopaxi suma 120 productores, vende los lunes y jueves en un predio del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MIIC) y opera una biofábrica de bioinsumos. Cerca del 70% de sus integrantes recibió formación como promotores. Vega asumió la dirección a los 24 años.

Cuando alguien la felicita por su premio ‘Nobel de la Agricultura, la ecuatoriana Vega repite una frase: “Yo soy el rostro” y nombra a su comunidad y a su organización, como las ganadoras de este galardón. “El nombre es mío, pero realmente este es un esfuerzo de muchas personas”.

Quién es Josselyn Vega, la ecuatoriana del ‘Nobel de la Agricultura’