Democracia híbrida

Ecuador clasifica como una democracia híbrida según el último informe publicado por The Economist Intelligence Unit. La presencia de los carteles ha influido en la baja calificación, pero corresponde a regímenes que celebran elecciones, pero irrrespetan la separación de poderes, limitan libertades, acosan a la prensa y a los opositores políticos.

Para consuelo de los partidarios del gobierno hay que decir que solo 26 naciones clasifican como democracia plena y 48 como democracia imperfecta. Ecuador aparece en el puesto 81 entre 167 países evaluados. Solo el 6.6% de la población mundial vive en democracia plena.

No todos están de acuerdo con los parámetros de esta clasificación; sin embargo, conviene a gobierno y ciudadanos reflexionar sobre la calidad de la democracia que tenemos. Uno de los rasgos fundamentales de la democracia es el combate a la corrupción y es el problema que nuestro gobierno quisiera meter bajo las alfombras.

El caso Progen contiene todos los factores característicos de esa relación incestuosa entre autoritarismo y corrupción. Comienza con la selección caprichosa de vendedores, sigue la inexplicable entrega de millones sin garantías, luego la constatación de que lo que compraron es chatarra y termina con el encubrimiento de los responsables. Es un libreto.

A estas alturas ya es evidente que fueron advertidos de que los generadores no servían; que la decisión fue tomada al más alto nivel;  que los principales responsables fueron protegidos y se pretendió endosar la responsabilidad a los mandos medios; que la fiscalización en la Asamblea fue una pantomima y que el Fiscal perfecciona la farsa.

Procesaron a 21 chivos expiatorios, sin advertir que empezarían a filtrar documentos y pruebas para subir de nivel el problema y los de alto nivel también pueden subir de nivel como hemos visto en el corrupto partido socialista de España. En esas estamos y los nervios se van encrespando a medida que se acercan las elecciones. El pueblo dirá, entonces, su palabra.