La ciudad de Quito se unió para rendir homenaje a Max, el perro comunitario más emblemático de la Escuela Politécnica Nacional, quien recibió un emotivo adiós el sábado 11 de abril de 2026.
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Este evento tuvo lugar en el arco de La Circasiana, dentro del parque El Ejido, donde ciudadanos y activistas se reunieron para recordar su legado.
Max: Un símbolo de bienestar animal 🐾
Max, cariñosamente conocido como ‘Grandote’ o ‘Toby’, falleció el 6 de abril tras una recaída en su salud.
Durante más de 15 años, vivió bajo el cuidado del Club de Bienestar Animal de la Escuela Politécnica Nacional, que lo nombró presidente vitalicio.
Su presencia inspiró proyectos académicos y promovió el respeto hacia los animales comunitarios en la capital ecuatoriana.
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Un memorial permanente en El Ejido 🌳
El lugar del homenaje fue elegido por su vínculo especial con Max.
Era común verlo descansar y compartir con quienes transitaban por El Ejido.
Durante el acto, se instaló un memorial permanente para que la ciudadanía recuerde su impacto en la convivencia urbana.
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El legado transformador de Max 🤝
La Unidad de Bienestar Animal (UBA) destacó que la historia de Max permitió que otros perros como Asiri, Bruna y Franzúa encontraran refugio y protección en espacios universitarios.
Su vida marcó un precedente en la comprensión de los animales comunitarios, subrayando la importancia de garantizarles condiciones dignas de alimentación y salud.
Reacciones ante su partida 🐾
La partida de Max generó múltiples reacciones de pesar.
La UBA lo calificó como un referente que transformó la conciencia ciudadana sobre la responsabilidad colectiva.
Su vida incluyó hitos significativos, como una celebración simbólica por sus “quince años”, lo que reforzó el movimiento animalista en el país.
Medios locales confirmaron que la organización Poliperros estuvo a cargo de su cuidado integral hasta sus últimos días, consolidando un modelo de protección animal que trasciende el campus universitario.