Alerta por drogas en colegios de Ecuador; entre las acciones, los riesgos y la prevención

Venta de drogas con tarjetas o sobres con calcomanías, con la denominada cocaína rosa o ‘tusi’, es la última alerta sobre una problemática que se teje en colegios de Ecuador. Este es uno de los 10 riesgos identificados en el Plan Nacional de Prevención de Riesgos Psicosociales, en este 2025.

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Drogas en colegios de Ecuador, una alerta en auge

¿Un caso aislado? El ministro del Interior, John Reimberg, incluso refirió que hay colegios que se han convertido en centros de acopio para la venta de droga. Lo hizo el pasado 2 de septiembre de 2025.

El Ministro indicó que en operativos realizados en planteles han encontrado sustancias sujetas a fiscalización en mochilas, las que serían vendidas en las instituciones. Por eso, indicó, buscan realizar controles para precautelar la seguridad de los estudiantes de cualquier tipo de delito.

Los controles, sustentados en un acuerdo entre Educación y Policía, también se darán cuando se tenga información de que se está ocultando algo en las instituciones. Ecuador cuenta con 16 152 instituciones educativas. De estas, 12 327 corresponden al sostenimiento fiscal.

Las dinámicas en torno a las drogas

Un docente de una institución educativa de Quito, quien prefirió no ser identificado, compartió una realidad diaria: compra, venta y consumo de sustancias sujetas a fiscalización dentro y fuera los planteles, “prácticamente libre y los profesores no tenemos amparo legal“.

El decente puso un ejemplo concreto, con un actor central: la familia. Si un docente observa a un estudiante consumiendo, llaman a los representantes y, muchas veces, la respuesta es: “compruébeme“.

Sin embargo, la problemática se ha vuelto un comentario entre pasillos, en la que la opción es no involucrarse por “seguridad“.

Operativos en colegios y los hallazgos

Ya en 2024, el Ministerio de Gobierno reportó la diligencia en un colegio de Quito, donde autoridades alertaron que estudiantes estaban consumiendo drogas.

En el operativo participaron 70 policías de la Dinapen, Antinarcóticos, Centro Regional de Adiestramiento Canino (Crac) y del Subcircuito La Mariscal. La revisión se hizo en décimo año y bachillerato, en los que se descubrieron varias dosis de marihuana.

Un joven fue aislado y conducido hasta una Unidad de Flagrancia para menores infractores a espera de sus padres y una audiencia.

Las inspecciones, además, se efectuaron en los patios y baños del colegio. Entre las paredes, macetas y baterías sanitarias, los efectivos hallaron seis pipas, un cuchillo y tres sobres con marihuana.

Desde la institucionalidad en Ecuador

El 9 de septiembre de 2025, EL COMERCIO consultó sobre la problemática al Ministerio de Educación. No obstante, hasta la publicación de este artículo, no obtuvimos respuesta sobre lo que ocurre en las instituciones educativas a escala nacional frente a las drogas.

Por otro lado, la Cartera de Estado ha informado que impulsa el denominado Plan Nos Cuidamos, orientado al derecho a la educación en entornos seguros y “libres de miedo”.

La iniciativa se organizó en cuatro ejes principales que articulan medidas educativas, operativas, normativas, territoriales y de gobernanza, dirigido a 4,1 millones de estudiantes y 215 mil docentes del país.

Una problemática latente en Ecuador

Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2025 de las Naciones Unidas, los grupos delictivos dedicados al tráfico de drogas continúan adaptándose, explotando las crisis y teniendo en la mira a las
poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad.

Wilson Goyes, experto en seguridad, refirió que, por ejemplo, en el Distrito Metropolitano de Quito, en los últimos años, se han reportado centros educativos utilizados como lugar de acopio y distribución.

Entre los casos más representativos, el docente universitario mencionó cuatro, intervenidos en 2023 por la Policía Nacional, por venta de droga al interior y exterior.

Además, con un elemento de reclutamiento de estudiantes para comercializar sustancias como marihuana, la más común por su bajo costo. El experto mencionó que las bandas usan amenazas para controlar esta actividad.

En un colegio del centro norte de Quito, los controles evidenciaron presencia de base de cocaína, marihuana cripy, en posesión de estudiantes.

Las alertas para las familias y el resto de la comunidad educativa

Hay algunas señales cruciales que las familias y los docentes deben tomar en cuenta. Emilio Carrillo, experto en psicología, compartió estas pautas.

De cajón, es importante tener claro que, actualmente, la edad de inicio o acceso al consumo es cada vez menor, incluso, antes de los 12 años.

En muchos casos, la puerta de inicio es el consumo de alcohol o tabaco, que también suele presentarse a edades muy tempranas y en entornos cercanos, como la familia y amigos.

En el Plan Nacional de Prevención de Riesgos Psicosociales se recogió que ya en la Cuarta Encuesta Nacional sobre de drogas de 12-17 años (2012), se identificó que la edad promedio de inicio de consumo era a los 14 años. Sin embargo, ya había un porcentaje considerable que empezaba antes de los 13.

¿Una forma de expresarse?

El experto indicó que en los adolescentes el consumo se puede presentar como un medio para expresarse, debido a sus efectos que reducen la inhibición en la conducta, facilitando que se manifiesten o socialicen en entornos donde se pueden sentir reprimidos o no aceptados.

Además, las sustancias pueden exacerbar o desinhibir conductas agresivas o de violencia basada
en género. Por ello, un limitado desarrollo de habilidades sociales en los adolescentes es una condición de riesgo que puede influir en el inicio del consumo.

  • La violencia intrafamiliar, relacionada al cuidado o los traumas producto de algún abuso, es un factor que, generalmente, inciden en el inicio del acercamiento a las sustancias.
  • Algunos adolescentes y jóvenes, además de consumir un tipo droga, pueden llegar a vincularse a su comercialización o grupos de delincuencia.

Cambios cruciales que hay que notar

  • Los cambios de humor, el desinterés por actividades que le gustaban hacer, presencia de irritabilidad, el descuido de sus responsabilidades educativas y de aseo personal.
  • Alteraciones del sueño y hábitos de alimentación, aislamiento de amigos o familiares, tener dinero sin explicación o justificación.
  • Ansiedad y sintomatología física inusual (particularmente en ojos, congestión nasal y reacción lenta de movimientos) pudieran ser señales que requieren explorar una posible situación de consumo.

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