¡En el mundo recorre en todos los idiomas y dialectos la turistificación! Es el fenómeno que representa la demanda de turistas que padecen algunos pueblos y países.
¿Qué es el turismo?
El turismo es un movimiento de personas que abandonan temporalmente su residencia habitual para conocer otros lugares, para lograr bienestar espiritual, social o de negocios. Cuando se habla de turismo, la mente asocia con el viaje o viajes en función del placer, diversión, salud, aventura o comercio.
La palabra “turismo” deriva del latín “tornus” que quiere decir vuelta o movimiento. En inglés de expresa “tourism”, que proviene del francés “tour, tournée” = viaje, gira, excursión.
Breve historia del turismo
Según los historiadores, el turismo nació en el siglo XIX, como consecuencia de la Revolución Industrial, que generó desplazamientos relacionados con el ocio, el descanso, la cultura, la salud, los negocios y las relaciones familiares.
En la edad antigua, los viajes se realizaban por placer, por negocios o por salud. El turismo religioso y las peregrinaciones a los templos pasaron a formar parte de cualquier itinerario espiritual, y dejaron de ser lugares de rezo para convertirse en monumentos dignos de visitar.
A propósito, dos datos curiosos registra la historia: 1) entre 1490 y 1436 a.C., la reina-faraón de la dinastía XVIII de Egipto, Hatsheput, efectuó el primer viaje en crucero por las aguas del río Nilo; y 2) Heródoto (495-425 a.C.), filósofo griego, consta como el primer “turista” de la historia porque viajó por el Mar Egeo y las regiones de Turquía, Atenas, Tracia, Macedonia, Sicilia, Egipto, Mesopotamia y Persia. Durante sus viajes, Heródoto exploró y documentó diversas culturas y lugares, lo que lo convirtió en un precursor del turismo moderno.
Otros piensan que los viajes de Colón a América, y de otros exploradores, desde los vikingos hasta la Edad Media, fueron turísticos. Hay dudas al respecto.
La industria del turismo
Se recuerda que el “padre” del turismo moderno es Thomas Cook, quien consideró a Egipto, en la segunda mitad del siglo XIX, como destino para conocer y aprender. En 1841, Thomas Cook organizó el primer viaje turístico de la historia alrededor del mundo, que duró 222 días, y más tarde, en 1855, llevó a un grupo de turistas en una ruta por Holanda, Bélgica, Alemania y Francia. Además, creó el “cheque viajero”.
Henry Wells, en 1859, con William F. Fargo, dieron vida a American Express, vinculado al transporte de correos y mercancías, para convertirse en una organización financiera emisora de cheques de viajes. Ya en el siglo XX, se discute si el Yuri Gagarin, soviético, fue el primer turista espacial.
Hoy en día, el turismo es una industria y un fenómeno social, cultural y económico, que cumplió cuatro fases: la preturística, la pionera, el desarrollo y la saturación.
La turistificación, la tendencia
En 2025, los investigadores apuntan a que el desarrollo turístico se orienta a la saturación por los impactos socio ambientales y económicos. Este fenómeno se conoce como turistificación, que se refiere a la transformación de ciudades, pueblos y barrios para acomodar y atraer a turistas.
“Frente a este panorama, diversas comunidades alrededor del mundo han comenzado a organizarse y resistir contra los efectos de la turistificación. La aplicación de políticas que limitan el número de turistas y la regulación del alquiler turístico, y el fomento de prácticas turísticas sostenibles y respetuosas con la cultura local, son las estrategias que se están explorando para contrarrestar los aspectos negativos de este fenómeno”.
“La idea es pasar a un turismo responsable, que reconozca y respete las dinámicas locales, y valore las culturas y espacios no como meros recursos para el entretenimiento, sino como expresiones vivas y valiosas de la humanidad”.
“Esto implica también un cambio en la mentalidad de los turistas, quienes deben adoptar posturas de respeto y consideración hacia los lugares que visitan, entendiendo su impacto y buscando maneras de minimizarlo”.
Educación y sensibilización
“La educación y sensibilización son fundamentales para fomentar prácticas turísticas que beneficien tanto a visitantes como a anfitriones, y aseguren que el turismo es una fuerza positiva para el cambio social y cultural”.
“La turistificación, con sus profundas implicaciones sociales, culturales y económicas, plantea importantes desafíos que requieren de una reflexión crítica y una acción concertada”.
“Frente a la creciente ola de turistificación, es esencial que tanto comunidades como turistas y autoridades trabajen juntos para proteger y preservar la diversidad cultural y la integridad de nuestros espacios. Solo así podremos asegurar que el turismo se desarrolle de una manera que enriquezca y beneficie a todos, respetando y celebrando la riqueza de las culturas y comunidades alrededor del mundo”.
Una cultura favorable al turismo sostenible es un objetivo posible a ser concertado, en los escenarios del Ecuador. Estamos todavía a tiempo.