Aquiles Alvarez, alcalde de Guayaquil, ya porta desde este domingo 20 de julio un grillete electrónico, en cumplimiento de la orden judicial emitida dentro del caso Triple A. La medida fue dictada por el juez Renán Andrade y ejecutada por el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI).
Más noticias
- Caso Triple A: Juez llama a juicio a Aquiles Alvarez por supuesta comercialización ilegal de hidrocarburos
- Audiencia del caso Triple A se reinstaló este 16 de julio de 2025
- Caso Triple A: Fiscalía pide llamar a juicio a Aquiles Alvarez y otros
Aquiles alvarez recibió el dispositivo de vigilancia este 20 de julio
La colocación del dispositivo se dio un día después de la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio, donde Alvarez fue llamado a juicio junto con otras 15 personas naturales y seis empresas. El alcalde había expresado públicamente su rechazo a la forma en que el SNAI intentó ejecutar la orden, al señalar que el sábado 19 de julio trataron de ingresar a su domicilio sin coordinación previa.
Aquiles Alvarez enfrenta más medidas cautelares
Además del grillete electrónico, Aquiles Alvarez tiene prohibición de salida del país y debe presentarse periódicamente ante la autoridad judicial. Estas disposiciones se mantienen vigentes mientras avanza el proceso penal en su contra.
El caso Triple A, liderado por la Fiscalía General del Estado, investiga a una supuesta red que habría comercializado combustible de forma ilegal en zonas fronterizas del país. La vinculación de Alvarez se basa en hechos ocurridos antes de que asumiera la Alcaldía de Guayaquil, cuando se desempeñaba como representante legal de empresas familiares.
Aquiles Alvarez ya había intentado evitar el grillete
La primera vez que se ordenó la colocación del grillete electrónico fue en abril de 2025, durante la audiencia de vinculación. En ese momento, Aquiles Alvarez apeló la medida al argumentar que el dispositivo podía afectar su salud, ya que sufre una condición cardíaca.
La Fiscalía, en cambio, sostuvo que el incumplimiento de la orden judicial era una causal de prisión preventiva. La audiencia de revisión de medidas se aplazó varias veces hasta unificarse con la preparatoria de juicio, en la que finalmente se ratificaron las medidas cautelares.